La competencia se puso intensa tras el fuerte cruce entre Rodrigo y Athos en la piscina. Luego de ser sancionado por el juez, Rodrigo se mostró en desacuerdo y explicó que reaccionó para no golpearse en medio de la adrenalina de la prueba.
“Fue por inercia lo que hice. Athos estaba encima de mí y no podía atravesarlo para ponerme al borde de la piscina. Tuve que usar el pie para sostenerme”, reclamó el competidor.
A pesar del momento tenso, Rodrigo aseguró que entró a competir convencido de que iba a ganar y que nunca dudó de su capacidad frente a su rival. De hecho, admitió que veía la prueba más fácil de lo pensado si mantenía el foco.
Sin embargo, los obstáculos de la pista complicaron el camino. “Mi intención no era llevarlo al extremo porque se podía caer, pero vi que no pasaba el turril y tuve que concentrarme más. Ahí es donde él me alcanzaba”, relató.
A pesar de que Athos le pisaba los talones en varios tramos, el participante sabe exactamente dónde saca ventaja en este circuito. Según Rodrigo, la velocidad en la última etapa es su mejor arma: “Trataba de acelerar en la torre, porque ahí es donde mejor me va”, cerró.