29 jun. 2026

Pesebre viviente y villancicos en el hospital Niños de Acosta Ñú

En una jornada cargada de ilusión y esperanza, el Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñú se transformó en el escenario de una emotiva celebración navideña protagonizada por su propio personal de salud.

Médicos residentes llevaron a cabo el pesebre viviente

Médicos residentes hicieron una pausa en sus labores habituales para dar vida a un pesebre viviente, vistiéndose como la Virgen María, San José y el Niño Jesús, con el fin de brindar un momento de felicidad a los pequeños pacientes y sus familias.

La festividad no solo contó con figuras tradicionales, sino también con personajes icónicos como Papá Noel y el Grinch, quienes acompañaron a los niños. Uno de los momentos más destacados fue la presentación de un coro de residentes, quienes unieron sus voces para interpretar un popurrí de villancicos, creando un ambiente de festividad que envolvió a médicos, enfermeras y familiares por igual.

Más allá de la música y los disfraces, el evento subrayó la importancia de la sensibilidad humana en el ámbito hospitalario. Los trabajadores de la salud señalaron que, en un mundo dominado por la tecnología, es vital no dejar de lado “la parte del corazón” y los sentimientos, especialmente en un lugar donde se atiende a niños de “carne y hueso” con una sensibilidad a flor de piel.

Para muchos padres, este esfuerzo representa un motor para seguir luchando con optimismo, especialmente en una época donde muchas familias enfrentan carencias y tristeza.

La emoción fue el sentimiento predominante, particularmente al recordar a los niños que se encuentran en áreas críticas como la terapia. Este evento anual se reafirma como un mensaje de esperanza fundamental para quienes, por motivos de salud, deben pasar las festividades dentro del hospital.

Esta celebración funcionó como una ''vitamina para el alma’’, demostrando que, a veces, una canción o un gesto de cariño pueden ser tan reparadores como el tratamiento médico más avanzado.

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