Informes ciudadanos sobre temperaturas de 47 a 48 grados en calles y hasta 52 grados en el Chaco generaron alarma sobre si Paraguay fue el punto más caluroso del planeta. Sin embargo, el director de Meteorología, Eduard Domingo, aclaró que estos valores no son oficiales porque provienen de termómetros expuestos directamente al sol o al calor de motores, lo cual distorsiona los resultados. Las mediciones estándar deben realizarse siempre a la sombra para obtener promedios reales.
Pese a la sensación térmica “sofocante”, Domingo dudó que el país haya sido estrictamente el punto más caliente de la Tierra, señalando que los sensores particulares no cumplen con los parámetros técnicos internacionales. Aunque las máximas oficiales rondaron los 41 grados, la exposición al sol en tableros de vehículos o termómetros de mercurio a la intemperie dispara cifras a las que la población no está acostumbrada.
Ante este clima extremo, la Sociedad Paraguaya de Pediatría instó a extremar la hidratación en niños, recomendando verificar que el pañal esté mojado como signo de bienestar. Asimismo, sugieren realizar pausas de 30 minutos en la sombra durante actividades físicas y acudir a urgencias ante síntomas como mareos o vómitos.