El portero paraguayo Orlando Gill vivió un momento muy emotivo esta semana al reencontrarse con la camiseta número 23 que vistió en las inferiores de la selección. Años atrás, el deportista atravesó una dura crisis económica debido a los gastos médicos de su hijo y tuvo que vender casi todas sus pertenencias para salir adelante, incluyendo esta prenda tan valiosa para él, que entregó a un fanático por 200.000 guaraníes.
La historia conmovió tanto a los seguidores que se armó una campaña en redes sociales para localizar al comprador. Al enterarse del deseo del arquero de recuperar su reliquia, el propio dueño actual decidió devolvérsela sin dudar, destacando su admiración por el ídolo que representó al país en lo más alto. Como muestra de agradecimiento, Gill le entregó otra prenda en contrapartida para sellar el emocionante encuentro.
Este gesto se suma al gran momento que vive el arquero en Paraguay, donde se consagró como uno de los jugadores más queridos por la gente. En los últimos días, su presencia en un conocido centro comercial generó furor, reuniendo a cientos de fanáticos que se acercaron a pedirle fotos y a agradecerle por su entrega en el campo de juego.