La disposición revoca las medidas que permitían a ambas profesionales permanecer en libertad y establece su ingreso a prisión para cumplir de manera efectiva las condenas ratificadas en el tercer juicio de reenvío.
Espinoza deberá cumplir una pena de cuatro años de cárcel, mientras que Hermosa fue condenada a tres años de prisión.
La muerte de María Sol Chávez se produjo en el marco de un tratamiento odontológico y derivó en un extenso proceso judicial que se prolongó durante cinco años y cuatro meses.
Durante el proceso, la familia cuestionó resoluciones judiciales anteriores y apeló las decisiones que redujeron las penas. En el segundo juicio de reenvío, ambas habían recibido condenas de apenas dos años.
Los padres de la joven señalaron que ninguna condena podrá reparar el dolor provocado por la pérdida de su hija, pero consideraron que las órdenes de captura representan el cierre de una extensa batalla judicial.