12 feb. 2026

Obispo emérito de Caacupé pidió a corruptos arrepentirse

El obispo emérito, Claudio Giménez, pidió a corruptos arrepentirse e instó a comprometerse a ''no robar más’’. Ocurrió durante la homilía del domingo, en la Basílica de Caacupé.

Obispo Claudio Giménez

El monseñor enfatizó la eterna posibilidad del cambio personal, preguntando si Dios no perdonaría a quien promete ser justo, dejar de ser corrupto y no ser ladrón, citando el ejemplo de que Dios perdonó a un delincuente. Para Giménez, “siempre es posible la conversión”.

Giménez también hizo una autocrítica y una sugerencia de estrategia para la Iglesia Católica. Pidió que la conversión y la evangelización comenzaran por parte de la Iglesia y los Católicos en particular, promoviendo una “evangelización temprana”. Según su homilía, es difícil lograr el cambio en aquellos que ya están establecidos o en posiciones de poder, por lo que este esfuerzo debe empezar pronto.

Sin embargo, el fervoroso llamado al perdón y al arrepentimiento generó comentarios críticos sobre la sinceridad de las figuras públicas que profesan la fe.

Se ha sugerido que el político que más menciona a Dios es a menudo considerado uno de los más hipócritas. El problema radica, según el comentario, en que son ellos “los primeros que se arrodillan frente a todo el mundo para las cámaras, para la fotografía,” pidiendo perdón. A pesar de estas demostraciones públicas, el punto crítico es que “después reinciden”.

La homilía dejó así planteado el dilema entre la posibilidad definitiva de la conversión, defendida por monseñor Giménez, y la recurrente hipocresía observada en aquellos que buscan el perdón público sin un cambio genuino.

VER MÁS:
La Policía Nacional reforzó la seguridad en Asunción ante la masiva afluencia por la llegada de los Reyes Magos, especialmente en la avenida Eusebio Ayala y el Mercado 4. El operativo, que incluye desvíos de tránsito y posible peatonalización, busca prevenir robos y garantizar compras seguras.
La comunidad venezolana en Paraguay celebró con alegría y esperanza la caída de Nicolás Maduro, manifestándose en Asunción y Encarnación. Entre festejos y emociones intensas, los residentes expresaron su deseo de un futuro distinto para su país, aunque con preocupación por la estabilidad venidera.
En Caacupé, el sacerdote jesuita Alberto Luna en su homilía, criticó duramente a la clase política por ignorar a los sectores vulnerables y denunciar la manipulación electoral. Además, reclamó que las tierras incautadas al narcotráfico sean destinadas a la reforma agraria y al bienestar de las familias campesinas.