Legisladores de la oposición, como Yolanda Paredes y Esperanza Martínez, lo señalan por intervenir de forma “alevosa” para intentar revertir la clausura judicial de un pequeño supermercado que había sido cerrado por “ilegalidades”.
Según trascendió, Noria habría ejercido presión e incluso insultado a Óscar Orué, director de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), por la clausura de comercios.
La situación es calificada de “muy delicada”, y mientras se especula sobre una posible “protección corporativa” del grupo cartista —que necesita 30 votos para una pérdida de investidura y se ha mantenido renuente a hablar del tema—, la oposición apela a la “indignación ciudadana” para evitar la impunidad.