Bajo la lluvia, una multitud marchó desde la Plaza Uruguaya hasta la Plaza de la Democracia para exigir el cumplimiento de sus derechos fundamentales. En el acto central se leyó un manifiesto anual que unifica las demandas de las mujeres paraguayas frente a la desigualdad.
Las manifestantes denunciaron la inseguridad, la precariedad laboral y el preocupante incremento de la violencia digital contra las mujeres periodistas. Estas preocupaciones reflejan los graves desafíos que el sector femenino enfrenta actualmente en ámbitos sociales y profesionales.
La movilización concluyó recordando que aún falta un largo camino para lograr una igualdad real y sustantiva. El 8M se reafirmó como una jornada de conmemoración y lucha constante por la seguridad y los derechos conquistados por las mujeres.