Las fuerzas de seguridad realizan incursiones en zonas boscosas y establecieron un cerrojo para intentar localizar a los responsables.
El operativo se concentra en los alrededores del Puesto Policial N.° 4, donde ocurrió el atentado durante la noche del martes. Los uniformados inspeccionan propiedades privadas, cultivos y áreas de monte, mientras las lluvias intermitentes dificultan el avance de las tareas de rastrillaje.
El ataque se produjo alrededor de las 22:45, cuando un grupo de aproximadamente 20 hombres armados irrumpió en la sede policial con disparos y bombas molotov, incendiando por completo la antigua estructura de madera del destacamento. También fueron consumidos por las llamas una patrullera Chevrolet S10 y tres vehículos particulares pertenecientes a agentes policiales.
Como consecuencia del atentado fallecieron el suboficial mayor Atilio Martínez Barrios, de 40 años; el suboficial inspector Herminio Ojeda González, de 32; y el funcionario civil Josemar Escobar Piris, de 38 años.
De acuerdo con los primeros reportes, los atacantes habrían llegado y escapado a pie, aprovechando la vegetación y los cultivos de la zona para emboscar el puesto policial y evitar ser detectados. Las autoridades atribuyen preliminarmente el hecho a presuntos integrantes del EPP por las características del ataque, aunque la investigación continúa en desarrollo.
Hasta el lugar acudieron el subcomandante de la Policía Nacional, Feliciano Martínez; el jefe del Departamento Antisecuestro, Nimio Cardozo; y el fiscal Óscar Paredes, quienes coordinan las investigaciones junto con los equipos de Criminalística y la FTC.
La zona permanece bajo un estricto dispositivo de seguridad, mientras no se descarta que integrantes del grupo armado continúen ocultos en las inmediaciones.