El incidente involucra a un camión pequeño desde el cual se arrojan desechos directamente al asfalto, contribuyendo a la degradación de una zona que ya se ha convertido en un basural.
Lo que más ha consternado es la juventud de los implicados. Se observa a adultos acompañados de un menor, a quien, prácticamente están enseñando que este tipo de conductas prohibidas son aceptables.
En ese sentido, existe una decepción profunda al ver que las nuevas generaciones, de quienes se esperaría una mayor conciencia ambiental, replican estas acciones nocivas.