El Instituto de Previsión Social (IPS) destina más de G. 10.000 millones anuales para financiar 92 puestos denominados cargos de confianza, según una investigación periodística.
El informe señala que al menos 42 de estos funcionarios son bachilleres que se desempeñan como asistentes en áreas sensibles como salud, infraestructura y asesoría jurídica, pese a no contar con títulos profesionales.
La situación genera cuestionamientos debido a que la institución enfrenta demoras de hasta 26 meses en la compra de insumos médicos básicos. Además, muchos de estos cargos se convierten en nombramientos permanentes poco después de cambios en las autoridades.
Otro punto que generó indignación es la brecha salarial dentro del IPS. Mientras un médico cirujano percibe alrededor de G. 4.200.000, algunos asesores en cargos de confianza llegan a cobrar hasta G. 19.940.000, lo que alimenta las críticas por presunto prebendarismo político dentro de la institución.