Una familia de Limpio denunció un presunto caso de negligencia médica luego de que su bebé falleciera apenas tres días después de nacer por cesárea. Según el relato, tras recibir el alta, el menor presentó fiebre alta, pero en el hospital distrital les indicaron que era una reacción normal a su primera vacuna.
Ante la falta de mejoría, los padres acudieron a un sanatorio privado donde les advirtieron que el recién nacido presentaba signos de deshidratación y no debió ser dado de alta. El estado del bebé empeoró rápidamente, presentando una coloración morada en la piel, y finalmente falleció por un paro cardiorrespiratorio tras ser llevado de vuelta al hospital público.
El Ministerio Público ya intervino en el caso para investigar las actuaciones de los centros asistenciales involucrados. Los familiares se encuentran destrozados y exigen justicia, señalando una falta de atención adecuada que derivó en la trágica pérdida del menor.