Román Galli, de 81 años, fue atendido en el Hospital Distrital de San Estanislao tras sufrir una profunda herida en la pierna. Durante la intervención, el personal médico utilizó cintillos plásticos para aproximar los bordes de la lesión, hecho que fue cuestionado por sus familiares, quienes calificaron el procedimiento como una presunta negligencia.
La dirección del centro asistencial defendió la actuación del equipo médico y explicó que la herida presentaba una gran extensión y profundidad, por lo que una sutura convencional no habría soportado la tensión. Además, señalaron que la técnica buscó prevenir un síndrome compartimental, una complicación que puede producirse por el aumento de la presión dentro de los tejidos.
Posteriormente, el paciente fue derivado a otro centro asistencial, donde los cintillos fueron retirados y la herida fue cerrada mediante una sutura convencional. El caso abrió un debate sobre el procedimiento aplicado y motivó el análisis de las circunstancias en que fue realizada la intervención.