El paciente llegó intubado y bajo soporte vital médico desde el Hospital de Barrio Obrero, ocupando la última de las 85 camas de terapia del centro asistencial, que alcanzó así el 100% de su capacidad.
El traslado de larga distancia fue necesario ante la absoluta falta de camas de terapia intensiva disponibles en los alrededores del hospital de origen. De acuerdo con el director del Hospital de Itauguá, el Dr. Miguel Ferreira, la constante ocupación total de las unidades de terapia intensiva es un reflejo de la severa saturación y la crisis de infraestructura que enfrenta el sistema de salud pública actual.
Por otra parte, el Ministerio de Justicia y la Fiscalía intervendrán para esclarecer las circunstancias del hecho debido a que el paciente presenta llamativos rastros de golpes en la cara. Aunque la versión oficial inicial apunta a que las lesiones fueron producto de una caída accidental a causa del propio ACV, las autoridades buscan descartar formalmente que haya sido víctima de un ataque o agresión física dentro del penal.