La situación fue advertida por su chofer, quien notó una vibración inusual. Tras una revisión en una gomería, se constató la falta de algunas tuercas en las ruedas del lado derecho.
Ante la gravedad del hallazgo, el propio Fretes no descartó ninguna hipótesis. Señaló que podría tratarse de un caso de “desidia institucional”, aunque también deslizó la posibilidad de un mensaje personal en su contra. Desde el análisis político y periodístico, incluso se menciona la sospecha de un eventual sabotaje, lo que pone el foco en los responsables del mantenimiento y control del vehículo oficial.
El hecho se produce en un momento particularmente sensible, ya que Fretes acaba de iniciar un diagnóstico nacional de 30 días sobre la situación del IPS. Entre sus prioridades se encuentra la revisión de la tercerización de servicios, un área que maneja importantes recursos y que ha sido cuestionada dentro de la institución.
Como medidas inmediatas, el titular del IPS decidió continuar su viaje utilizando su vehículo particular, dejando de lado la camioneta oficial. Además, anunció la apertura de una investigación interna para determinar responsabilidades en la logística y mantenimiento, mientras que también se plantea la necesidad de una intervención del Ministerio Público para esclarecer si existió intencionalidad detrás del hecho.
Pese a lo ocurrido, Fretes reafirmó que seguirá adelante con su misión de auditar la institución, en medio de un escenario que ahora queda marcado por un fuerte manto de sospecha.