El pequeño, oriundo de San Ignacio, Misiones, aspiró accidentalmente una semilla de ingá mientras jugaba, la cual se alojó en su bronquio fuente izquierdo.
La semilla provocó una obstrucción casi total del bronquio, lo que comprometió seriamente la respiración del menor y puso en riesgo su vida. Tras el accidente, el niño fue trasladado inicialmente a Pilar y luego derivado de urgencia al INERAM en Asunción para recibir atención especializada.
La intervención para extraer el objeto extraño fue exitosa y se realizó sin mayores complicaciones, permitiendo retirar la semilla satisfactoriamente.
Este caso se suma a otros incidentes similares atendidos por profesionales del INERAM, donde niños han aspirado objetos como monedas, pilas o juguetes pequeños.