El menor había desaparecido en la mañana del miércoles y su caso generó gran preocupación entre familiares y pobladores de la comunidad. Tras horas de rastrillajes ininterrumpidos, los rescatistas lograron encontrarlo al costado de un árbol de acerola, en una zona de vegetación densa.
De acuerdo con los primeros datos recabados, Mathias
habría logrado sobrevivir alimentándose de frutas silvestres, principalmente acerolas y mandarinas, que encontró durante su recorrido. Además, se presume que bebió agua de un arroyo cercano, lo que habría contribuido a mantenerlo hidratado pese a las difíciles condiciones.
Una vez rescatado, el niño fue trasladado para recibir atención médica. Los profesionales de salud informaron que presenta rasguños y excoriaciones en ambos antebrazos, lesiones compatibles con haber caminado por áreas de monte. No obstante, señalaron que su estado general es favorable y que el nivel de deshidratación resultó menor al esperado, considerando el tiempo que permaneció solo.
Por precaución, el pequeño quedó internado bajo observación pediátrica para someterse a estudios y controles más exhaustivos.
Fernando Vidal Acuña, padre del niño, expresó su profundo agradecimiento a todas las personas que participaron de la búsqueda. Visiblemente emocionado, relató que al reencontrarse con su familia, Mathías comenzó a temblar y a llorar, reflejando el impacto de la experiencia vivida.
El caso mantuvo en vilo a toda la comunidad de Pedro Juan Caballero y concluyó con un desenlace que muchos califican como milagroso, luego de que el pequeño fuera hallado sano y salvo y pudiera regresar junto a sus padres tras recibir los primeros auxilios.