El asalto ocurrió en el kilómetro 30 Monday de Minga Guazú, donde cuatro delincuentes encapuchados ingresaron a una vivienda y se alzaron con G. 50 millones. El dinero pertenecía a Luis Fernando Aranda y estaba destinado a la compra de fertilizantes y repuestos para maquinarias.
La víctima sospecha que los asaltantes obtuvieron información sobre el dinero tras una ronda de tragos realizada días atrás. Incluso señaló a un conocido como posible responsable de haber filtrado el dato o participado en el atraco.
Luego del robo, Aranda intentó perseguir a los delincuentes, quienes realizaron disparos contra su vehículo y dañaron el radiador. Horas después, la Policía encontró abandonado el automóvil utilizado por los asaltantes y continúa con la búsqueda de los responsables.