El hecho ocurrió en el barrio Santa Ana, donde los dueños de casa, tras registrar el movimiento en sus cámaras de vigilancia, redujeron a los menores a golpes antes de entregarlos a los efectivos de la Comisaría 24.
Los afectados decidieron instalar el sistema de seguridad debido al hartazgo por la pérdida previa de aproximadamente 100 animales en incidentes similares, señalando a los ahora detenidos como los presuntos responsables sistemáticos de estos hurtos.
Al momento de la intervención, liderada por el oficial Alberto Maríaca, se confirmó que ambos jóvenes ya contaban con un historial delictivo que incluye robo, robo agravado y abigeato.
Tras el procedimiento, los cerditos fueron recuperados y quedaron bajo custodia como evidencia clave, mientras los implicados permanecen a disposición de las autoridades correspondientes para enfrentar los cargos por este nuevo intento de sustracción de ganado menor.