De acuerdo con la investigación, las víctimas se desplazaban en motocicleta tras salir de una fiesta cuando fueron embestidas y privadas de su libertad por sus captores, quienes las trasladaron a la fuerza a bordo de un vehículo hasta la zona donde se consumó la ejecución.
Las indagaciones establecen que el móvil del ataque respondería a una venganza originada por un altercado físico durante una jineteada entre la expareja de Rebeca y un allegado a Del Valle.
Tras el incidente, Junior del Valle habría exigido bajo coacción la dirección exacta del agresor y, al no obtener la ubicación requerida, habría dado la orden de asesinar a ambas mujeres; el ataque armado habría sido ejecutado por Rodríguez Merlo en compañía de un tercer sospechoso aún no identificado, en un proceso legal que afronta cuestionamientos por vacíos en la cronología presentada por la fiscalía.