Los procedimientos incluyeron allanamientos simultáneos que permitieron identificar a siete miembros del grupo, de los cuales cinco ya fueron capturados. Las autoridades continúan la búsqueda de otros dos sospechosos.
Según la investigación, la banda operaba con un esquema organizado: algunos integrantes ingresaban a los locales simulando ser clientes para realizar tareas de inteligencia, mientras que el resto aguardaba en las cercanías para ejecutar el asalto.
En varios casos, utilizaban chalecos con insignias de la Policía Nacional y armas de fuego para hacerse pasar por agentes, facilitando así la reducción de empleados y la comisión de los robos.
Entre los hechos atribuidos al grupo se encuentran el asalto al Supermercado Biggie, ocurrido el martes 14, donde un trabajador recibió un disparo en la espalda, y un robo agravado en una casa comercial de Ypané.
Durante los operativos, los investigadores incautaron una escopeta, armas cortas, chalecos policiales y un automóvil blanco, considerado clave para la identificación de los sospechosos.
Uno de los detenidos fue señalado como el presunto autor del disparo contra el cajero, aunque negó su participación y aseguró que se encontraba en su domicilio al momento del hecho.
Otro implicado, conductor de plataformas, afirmó que solo alquiló su vehículo por G. 200.000 a un tercero, alegando contar con pruebas que respaldan su versión.