Para demostrar que un buen liderazgo cambia las cosas, Cris y Eli compartieron el gran momento que vive el equipo amarillo. Eli, que se sumó como una de las cabezas del grupo junto a Elvio, contó que el primer día se juntaron todos en el piso para armar un grupo de WhatsApp, organizar prácticas juntos y motivar a los que venían más abajo para competir de verdad como un equipo unido.
A la par de este buen presente, los gladiadores aprovecharon para tirar un dardo al bando contrario y analizar las debilidades del equipo rojo. Eli señaló que sus rivales sufren por ser demasiado individualistas, mencionando que competidores como Athos viven en su propio mundo y que a Rodri le falta alguien que lo ordene para que no cometa errores en la pista.
Este cambio de ambiente deja en claro el nuevo rumbo de la competencia, sostenido hoy por tres puntos clave: la disciplina para entrenar fuera del programa, el peso de los líderes para guiar a los nuevos y la falta de comunicación que empieza a pasarle factura al equipo rojo.
Estas declaraciones encienden las alarmas en el streaming y suben la tensión a lo más alto, una interna que demuestra que el equipo amarillo se despertó y no piensa regalar el campeonato.