El procedimiento permitió ubicar el escondite de López, donde además se encontró un vehículo de lujo también registrado a nombre de la misma empresa, lo que abrió nuevas líneas de investigación sobre quiénes habrían facilitado su permanencia fuera del sistema judicial.
El ministro Enrique Riera indicó que estos elementos obligan a la Fiscalía a analizar el grado de responsabilidad de los propietarios de la firma, en el marco de una posible estructura de apoyo o encubrimiento.
Por su parte, Masi y Peña sostuvieron que el vehículo en cuestión ya había sido vendido en 2020, deslindando así cualquier vínculo actual con su utilización. No obstante, las autoridades remarcan que será clave determinar bajo qué condiciones se realizaron tanto el alquiler del inmueble como la transferencia del rodado.
La investigación deberá establecer si existió conocimiento, omisión o algún tipo de colaboración indirecta en el uso de estos bienes por parte de una persona prófuga de la justicia.