En el sitio, considerado una zona “roja” de difícil acceso, las autoridades incautaron medio kilo de marihuana (unas 376 dosis), un arma de fuego y un avanzado sistema de seguridad que incluía cámaras y un dron para anticipar la llegada policial.
A pesar de la tecnología de vigilancia con la que el sospechoso monitoreaba los pasillos exteriores e interiores del perímetro, las fuerzas del orden lograron ingresar de sorpresa mientras el hombre descansaba. Villasanti, quien ya contaba con antecedentes por robo agravado en 2014 y otros delitos, utilizaba presuntamente el vehículo aéreo no tripulado para controlar los movimientos del barrio y blindar su actividad ilícita.
El procedimiento fue calificado como un éxito total por las autoridades, ya que se desactivó un importante foco de inseguridad sin que los dispositivos tecnológicos lograran frenar el avance policial.