Además de este “gesto” personal, que se extenderá hasta el fin de su mandato en 2028, Núñez adelantó que impulsará un proyecto de ley para eliminar este tipo de asignaciones adicionales para funcionarios que ocupen cargos de conducción política en los tres poderes del Estado.
La decisión surge tras una fuerte presión ciudadana y cuestionamientos éticos sobre los elevados ingresos de los legisladores, en contraste con el discurso de ajuste impulsado por el Gobierno.
Con esta renuncia, los ingresos totales de Núñez, que superaban los 63 millones de guaraníes mensuales entre salario, gastos de representación y otras asignaciones, se verán reducidos en lo que calificó como una respuesta a la “economía de guerra” solicitada por el Ministerio de Economía.
El senador aclaró que, si bien estas bonificaciones están amparadas por una ley vigente desde 2018, su mantenimiento en el contexto actual representa un problema político y ético. La propuesta legislativa para generalizar este recorte será acompañada por otros colegas, como Juan Carlos Galaverna, buscando que el “ajuste de cinturones” alcance a toda la estructura de conducción política del Estado.
No obstante, a pesar de estas medidas de austeridad, Núñez fue criticado por confirmar que mantendrá a los funcionarios familiares y amigos del poder, conocidos como “nepobabies”, dentro de la institución.
Según sostuvo, no se realizarán modificaciones administrativas respecto a estos cargos hasta el siguiente ejercicio fiscal.