Aviones Super Tucano de la Fuerza Aérea Paraguaya detectaron una aeronave ilegal en la zona de Yby Yaú gracias al uso de radares. Los militares realizaron disparos intimidatorios durante una persecución que se extendió por más de una hora, intentando sin éxito forzar el descenso definitivo del transporte sospechoso.
El avión irregular logró aterrizar en un predio de Capitán Bado sin apagar el motor, donde fue asistido por dos camionetas antes de despegar nuevamente hacia espacio aéreo boliviano. No se registraron detenciones ni incautaciones, debido a la falta de agilidad para coordinar una respuesta con las autoridades policiales en tierra.
El General Julio Fullaondo calificó la misión como “exitosa” al demostrar la capacidad de vigilancia y presencia en el espacio aéreo nacional. No obstante, el operativo ha sido criticado como un fracaso, ya que videos grabados por testigos muestran a los sospechosos operando con total tranquilidad mientras eran observados desde el aire.