El político salvó su vida gracias a la rápida reacción de su chofer, Eulalio Roa, quien aceleró en medio de los disparos para refugiarse en la comisaría local.
El ataque se ejecutó mediante una simulación de desperfecto mecánico en un camino de tierra. Los delincuentes colocaron un vehículo con una rueda dañada en el trayecto para obligar a la camioneta de Talavera a frenar. En ese instante, uno de los atacantes, vestido con una campera oscura, abrió fuego con una escopeta, impactando dos veces contra la estructura del rodado: un proyectil dio en el parabrisas delantero del lado del conductor y el otro afectó la parte trasera.
Tras el grave episodio y dada la proximidad de las elecciones internas en el departamento de Alto Paraná, la Dirección de Policía de la zona reaccionó de inmediato y asignó custodia policial permanente tanto para el precandidato como para su entorno familiar.
Ante los investigadores, el político colorado aseguró que no había recibido ningún tipo de amenazas previas ni mantenía conflictos de índole política, a pesar de perfilarse como uno de los favoritos en la pugna electoral. No obstante, el suceso encendió las alarmas locales debido a que el distrito arrastra un trágico historial de violencia política, recordando el asesinato del candidato a concejal Carlos Aguilera en el año 2021.