15 may. 2026

Ataque con petardos a jugadores del Sportivo Luqueño

Presuntos miembros de la “barra brava” del Sportivo Luqueño atacaron ayer con petardos a los jugadores del plantel principal y de las divisiones juveniles mientras entrenaban en una cancha de la Liga Luqueña de Fútbol.

El incidente resultó en lesiones para el futbolista Jonathan Ramos, de 18 años, quien sufrió quemaduras y cortes en la pierna tras el impacto de uno de los proyectiles, por lo que debió ser trasladado a un centro asistencial.

Según informes policiales, los agresores llegaron al sitio en una camioneta roja y dos motocicletas, desde las cuales lanzaron los explosivos directamente hacia la integridad física de los deportistas.

Aunque Ramos fue el más afectado, se reportó que sus heridas no son de extrema gravedad. Actualmente, las autoridades se encuentran analizando imágenes de circuito cerrado para identificar a los responsables del atentado.

Tanto la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) como el club Sportivo Luqueño emitieron comunicados de enérgico repudio ante lo sucedido. La APF anunció que trabajará con el Ministerio del Interior y la Policía Nacional para esclarecer los hechos. Por su parte, la directiva del club denunció que este no es un hecho aislado y criticó la “inacción, silencio y falta de resultados concretos” de las autoridades ante denuncias previas de hostigamiento y amenazas.

Este ataque se suma a un historial de violencia persistente en la zona, que incluye amenazas de muerte mediante grafitis y cartas con balas pegadas.

Pobladores también advierten sobre la peligrosa relación entre las barras bravas y el tráfico de drogas, mencionando que en operativos pasados han caído líderes de estos grupos vinculados al narcotráfico.

VER MÁS:
El juez Francisco Acevedo concedió el arresto domiciliario a Dalia López. La medida sustituye la prisión preventiva y será controlada mediante una tobillera electrónica costeada por la imputada, quien presentó millonarias propiedades como caución.
Adriana solicita apoyo ciudadano para continuar el tratamiento de Nico, un niño de 6 años que permanece en terapia intensiva debido a su delicado estado de salud.
El Instituto de Previsión Social (IPS) investiga el consumo acelerado de Enzalutamida, un medicamento utilizado para tratar el cáncer de próstata, cuyo stock previsto para dos años se agotó en apenas seis meses.