Uno de los casos se registra en el barrio San Pablo, donde las obras del desagüe pluvial continúan paralizadas pese a los anuncios de que las deudas con las contratistas fueron regularizadas.
Los vecinos denuncian problemas de acceso, barro, dificultades para estacionar e inseguridad, además de las constantes inundaciones que afectan a la zona durante las lluvias.
Ante este panorama, los pobladores esperan que la nueva administración municipal agilice los trabajos pendientes y dé respuestas a los problemas que afectan al barrio.