Ante la complejidad del terreno, integrantes del pueblo indígena ayoreo manifestaron su disposición para sumarse a las labores de rastreo, ofreciendo su experiencia en el conocimiento de montes, senderos y zonas de difícil acceso del territorio chaqueño para reforzar el trabajo de los organismos de seguridad.
Durante los procedimientos más recientes, una comitiva fiscal inspeccionó la comunidad Escalante sin obtener resultados positivos, trasladándose posteriormente a un potrero ubicado a 3.000 metros del casco central. En ese punto, los intervinientes examinaron minuciosamente el suelo en busca de pisadas, rastros u otros indicios que aporten información determinante para guiar la búsqueda del menor.