Noria presionó a Orué para revertir el cierre de cuatro comercios en Canindeyú, clausurados por 3 días mediante una orden judicial debido a irregularidades.
Óscar Orué relató haber recibido una llamada de Noria, quien lo insultó y gritó, calificándolo de “inútil” y “badulaque”.
Aunque el senador inicialmente negó los insultos, un video posterior lo muestra confesando haber regañado al director: “Como a mi perro no le reto” comentó, reiterando los improperios y afirmando no tener miedo de nadie.
La diputada Cristina Villalba también habría llamado con el mismo objetivo, aunque con un tono más amable.