El hecho ocurrió durante la madrugada, cuando los delincuentes intentaron ingresar a la vivienda tras no poder abrir los vehículos estacionados en el patio. Al percatarse de la situación, Celso Maidana tomó un arma corta y realizó varios disparos desde una ventana, lo que provocó la fuga del grupo. Uno de los sospechosos habría resultado herido.
Mientras tanto, las hijas del dueño de casa escondieron a los niños en un ropero y tomaron machetes y cuchillos para defender a su familia. Además, hicieron ruido golpeando muebles para intimidar a los delincuentes, una acción que, junto con la respuesta armada del hombre, logró frustrar el asalto.