19 jun. 2026

Perimenopausia: Qué es y cómo identificar las señales antes de la menopausia

Es una etapa biológica normal por la que pasan todas las mujeres y no una enfermedad.

Síntomas de la menopausia

Se trata del periodo de transición que puede durar entre dos y ocho años antes de que la menstruación se retire por completo (menopausia).

En Latinoamérica, la edad media de la menopausia son los 48 años, pero los cambios en el cuerpo empiezan mucho antes debido a que los ovarios producen menos estrógenos de forma inestable, como una montaña rusa. La doctora Susan Conrtreras dio mayores detalles en Vive la Vida.

Los síntomas varían en cada mujer y duran un promedio de cuatro años. Los más comunes son:

Ciclos irregulares: Es el primer signo. Las reglas se adelantan (por ejemplo, cada 21 días) o se retrasan.

Calores repentinos: Sofocos y sudoraciones nocturnas porque el cerebro se vuelve más sensible a los cambios de temperatura.

Cambios de ánimo: Irritabilidad, falta de sueño y ansiedad.

Cambios físicos: Sequedad vaginal, dolores musculares o articulares y menos deseo sexual.

Dato clave: La función de las hormonas depende de los ovarios, no del útero. Si a una mujer le retiraron el útero pero conservó sus ovarios, igual pasará por este proceso hormonal a la edad correspondiente.

Hábitos y bienestar:

Este proceso natural no se puede retrasar, pero tener un estilo de vida saludable y una buena alimentación ayuda a controlar las molestias. Por el contrario, hábitos como el tabaquismo pueden adelantar su inicio.

El objetivo de la medicina actual no es frenar la edad, sino tratar los síntomas específicos de manera personalizada para asegurar el bienestar y la autonomía de las mujeres en su día a día. Se recomienda mantener una consulta ginecológica anual para aclarar dudas y recibir el acompañamiento adecuado.

VER MÁS:
El decisivo encuentro por la segunda fecha será este sábado a la medianoche.
Una importante oportunidad de atención médica gratuita se habilita para la ciudadanía.
Especialistas afirman que experimentar esta emoción desde la infancia es fundamental para el crecimiento personal y el desarrollo de la resiliencia.