06 nov 2026

Peña exige más tiempo para su defensa ante la Cámara de Senadores

El presidente de la República, Santiago Peña, solicitó a la Cámara de Senadores una prórroga de 72 horas para ejercer su derecho a la defensa en el juicio político en su contra, argumentando la vulneración de las garantías del debido proceso.

La nota oficial fue ingresada a las 7:00 a. m. luego de haber recibido la notificación a las 22:15 horas de la noche anterior, la cual contenía un libelo acusatorio de 15 páginas y cerca de 300 fojas de anexos para comparecer a las 10:00 a. m. del mismo día.

A través de una publicación en sus redes sociales, el jefe de Estado sostuvo que un margen inferior a 12 horas resulta insuficiente para preparar su representación legal y aseveró que expondrá su versión ante la ciudadanía aunque resulte incómoda para diversos sectores políticos.

Ante el requerimiento presentado por el Ejecutivo, la Cámara de Senadores inició intensas consultas para definir si ratifica la perentoriedad del plazo fijado o si concede la prórroga solicitada.

Mientras referentes parlamentarios como el senador Carlos Núñez adelantaron el rechazo de su bancada a posponer la audiencia al considerar que el presidente debe acudir a defenderse o afrontar la prosecución de la sesión, diversos análisis advierten que la negativa a otorgar el tiempo suficiente de preparación podría abrir la puerta a demandas internacionales contra el Estado por infracción a las garantías procesales, en paralelo a las causas de índole penal que investiga la Fiscalía.

VER MÁS:
La Fiscalía llevó a cabo un procedimiento de allanamiento en las oficinas corporativas del Grupo Vázquez, ubicadas en los edificios Torre 2 y Torre 3 dela avenida Santa Teresa de Asunción.
El presidente de la República confirmó que se presentará ante el Congreso Nacional para ejercer su derecho a la defensa con argumentos y pruebas, en el marco del proceso impulsado en su contra.
El jefe de Estado anunció su dimisión tras la fuerte presión a la que fue sometido luego del colapso del banco Ueno Bank, que fue intervenido por el Banco Central del Paraguay, y dejó congelado los ahorros de casi 2 millones de paraguayos y millones de dólares de fondos públicos.