La exigencia física y mental en Calle 7 volvió a encender la mecha entre los competidores. Esta vez, la polémica estalló luego de que Ara, del equipo rojo, admitiera abiertamente que está sufriendo el desgaste de la competencia: “Necesito un descanso, no quiero competir tanto la verdad porque estoy bajando mi rendimiento por estar muy cansada. Por eso compito menos”.
Aunque su compañero Jordi intentó comprender su situación, remarcó que debe dar el 100% para ayudar a la marea roja a sacar a sus gladiadores de la banca.
Sin embargo, desde el bando amarillo no tuvieron filtros para criticar la postura. Cris cuestionó que la competidora piensen únicamente en ella y no en el grupo, mientras que la prueba de precisión de la jornada desató una guerra verbal aparte. Ante la excusa de Vane (rojo), quien justificó la derrota afirmando que la prueba “era cuestión de suerte”, Cami y Guada (amarillas) salieron al paso para liquidarla, asegurando que usaron ese argumento “para limpiar lo que ensucio”, ya que la competencia se perdió por sus propios errores. Para rematar, Isa lanzó un dardo directo al afirmar que era “la competencia más fácil y ni aun así pudo ayudar a su equipo”.
La tensión no se detuvo ahí, ya que también salpicó la estrategia interna del equipo amarillo.
Alexis cuestionó los armados de lista en las pruebas de agua frente a rivales fuertes como Athos, pero Eli fue contundente sobre la presencia de su compañero: “A Alexis siempre lo pongo en la lista porque él pidió ir en todas las competencias todos los días, no me tiembla la mano”. Con excusas de un lado y chicanas del otro, el clima entre amarillos y rojos está más tenso que nunca.