27 abr. 2026

Muerte de residente reabre debate sobre rutinas ''inhumanas’’ en la formación médica

La comunidad médica lamentó profundamente el fallecimiento del joven residente en un accidente de tránsito, en Asunción. Colegas y organizaciones del sector expresaron su pesar y, al mismo tiempo señalaron al sistema de formación como responsable, calificando el suceso no como un simple accidente, sino como una “tragedia anunciada”.

Mensaje emitido por un colega del joven fallecido

Según un colega, el Dr. Arturo Portillo, Marcelo Barrios Espínola era un joven lleno de sueños y vocación, afirmando que su muerte “no fue simplemente un accidente”, sino la consecuencia de un sistema de formación “inhumano, abusivo y cruel” que, bajo la bandera del sacrificio, impone rutinas que ignoran los límites del cuerpo y el alma.

''Marcelo no murió por imprudencia, sino por un modelo que castiga a quienes más entregan. A pesar de haber dedicado su vida a cuidar la de los demás, el sistema no cuidó de él. Se le exigieron jornadas interminables, escaso descanso y presión constante’’, acotó.

El Dr. Portillo advirtió que, como Marcelo, existen otros médicos que siguen hoy caminando por la delgada línea entre el deber y el colapso.

La Sociedad Paraguaya de Cirugía de Trauma también se pronunció tras el fallecimiento del joven, elevando oraciones por su descanso y consuelo para sus familiares y amigos. Un flyer de esta sociedad muestra la foto de Marcelo Esteban Barrios Espínola con un listón negro. Se menciona que los residentes fueron compañeros de la víctima fatal.

A esta crítica se suman otros señalamientos relacionados con la precariedad en las residencias, incluyendo la falta de pago de salarios en algunos casos por hasta tres meses.

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