14 jun. 2026

Mala gestión de “Nenecho” expone al país

La Municipalidad de Asunción se encuentra en una situación financiera crítica con tres vencimientos de bonos ya incumplidos. La deuda millonaria genera una amenaza de demandas internacionales de bonistas extranjeros, lo que podría causar un severo daño a la imagen del país en el mercado financiero global

Screenshot_10.png

El interventor Carlos Pereira reveló que la deuda acumulada solo en intereses de bonos asciende a G. 50.000 millones, a lo que se suman G. 817.000 millones por la colocación de estos instrumentos, además de deudas comerciales, con contratistas y una millonaria deuda con la caja de jubilados municipales.

Ante esta sostenida falta de pago, la calificadora de riesgos Solventa Riskmetrica ha bajado la calificación de la municipalidad a “B positivo sensible negativo”. Pereira expresó su preocupación por la amenaza de demandas internacionales por parte de abogados que representan a tenedores de bonos extranjeros.

Estas demandas no solo implicarían un millonario gasto, sino también un severo daño a la imagen de la Comuna y del país, afectando la percepción de confianza en plataformas como Bloomberg y en el mercado financiero internacional, lo cual sería muy difícil de revertir.

Actualmente, la Municipalidad busca una reestructuración de pasivos con tres bancos a quienes se les debe dinero y está intentando negociar un diferimiento de intereses con los bonistas para evitar las acciones legales. Sin embargo, la postura inicial de los acreedores ha sido que, si no se cancelan los pagos, “ni siquiera se puede mencionar una posibilidad de reestructuración”.

VER MÁS:
Una joven de 24 años fue capturada por agentes de la SENAD durante un allanamiento en el barrio San Juan. La Fiscalía investiga el presunto uso de redes sociales para la comercialización de drogas.

La Albirroja ya tiene definido gran parte del equipo para su estreno en Los Ángeles. Orlando Gill será el arquero titular, mientras que la principal incógnita se mantiene en el mediocampo.
Una auditoría de la Superintendencia de Salud confirmó la existencia de mala praxis e identificó un intento de alterar registros para encubrir responsabilidades en el caso de una paciente a la que le fue extirpado el seno equivocado durante una intervención quirúrgica realizada en el Instituto de Previsión Social (IPS).