La fiesta paraguaya no fue perfecta. Tras las celebraciones, el centro de Asunción amaneció con varias cuadras cubiertas de basura, obligando a los limpiadores de la municipalidad a trabajar a destajo en pleno día feriado, a pesar de que la zona cuenta con abundantes tachos disponibles.
A la falta de conciencia ambiental se sumó la irresponsabilidad de algunos hinchas. En la zona del Panteón de los Héroes, donde se concentraban numerosas familias, un grupo de personas empezó a lanzar cebollones entre la multitud, provocando quemaduras en la pierna a uno de los presentes y empañando lo que debió ser una jornada de pura alegría.