El accidente ocurrió el pasado 24 de agosto, cuando el joven cruzaba una avenida por el paso peatonal y fue embestido por un vehículo que circulaba a alta velocidad. A raíz del impacto, fue lanzado a unos 22 metros del lugar.
Durante el traslado al nuevo centro asistencial, Iván logró sentarse por primera vez desde el percance, un avance que su padre, Aldo Sosa, calificó como un paso trascendental en su evolución.
Pese a esta mejoría, el adolescente aún no responde a estímulos externos y enfrenta un largo proceso de recuperación de la conciencia y la motricidad. El tratamiento incluirá estímulos médicos y terapéuticos para favorecer su evolución.
La familia mantiene la esperanza de una recuperación y agradeció la solidaridad de las personas que colaboraron con el tratamiento. Esta nueva etapa representa un avance importante en el camino de rehabilitación de Iván.