En una sesión solemne del Congreso de la Nación presidida por el legislador Basilio Núñez, Hércules Pedro Lorenzo Alliana Rodríguez prestó juramento como el mandatario número 52 de la historia constitucional del Paraguay.
Alliana asumió la jefatura de Estado conforme al artículo 227 de la Constitución de la República para cubrir la vacancia definitiva tras la remoción de Santiago Peña, recibiendo la banda presidencial y el bastón de mando.
La ceremonia contó con la presencia del titular de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, y del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alberto Martínez Simón. En el mismo acto se confirmó que el senador Antonio Barrios asumirá el cargo de vicepresidente de la República en una sesión posterior del Poder Legislativo.
Durante su primer discurso a la nación, el presidente Alliana remarcó que su gobierno abordará con urgencia la situación económica y ordenó acciones inmediatas para compensar y resarcir a los ahorristas afectados por el descalabro financiero. El mandatario garantizó total transparencia y apertura hacia los organismos de control, comprometiéndose a supervisar que los servicios esenciales, especialmente en el área de salud, se brinden con calidad y dignidad. Asimismo, anunció que enviará al Congreso un proyecto integral para recortar gastos superfluos y destinar esos recursos a los sectores más vulnerables.
En relación al funcionamiento del gabinete, Alliana dirigió una advertencia a los ministros y directores de entes para suspender los viajes innecesarios al exterior y volcarse al trabajo de campo en el territorio nacional. El jefe de Estado señaló que exigirá una rendición de cuentas diaria a los integrantes del Ejecutivo para garantizar resultados concretos en el periodo gubernamental que se extenderá hasta el 15 de agosto de 2028.