El ingreso de Jordi a Calle7 en una instancia tan avanzada del programa generó todo tipo de reacciones, pero lejos de achicarse por el recibimiento de los demás participantes, el competidor tiene una estrategia muy clara bajo la manga. Analizó cómo lo ven los demás y destapó la realidad de lo que se vive en el detrás de escena.
Al ser consultado sobre si la buena onda con la que lo recibieron se debe a que en realidad no lo consideran una amenaza en la arena, Jordi se mostró sumamente confiado y aseguró que esa postura ajena le juega a favor. “Es mejor que me infravaloren, o que no me tengan miedo, que no se espere nada de mí, porque ahí es cuando uno puede sorprender”, disparó directo, dejando en claro que usará el juego de sus rivales como una ventaja para dar el batacazo cuando menos lo esperen.
La polémica subió de tono cuando en el programa de streaming le preguntaron si consideraba que los demás gladiadores son unos “caretas”. Sin dar nombres pero con mucha firmeza, el participante reveló el chip con el que entra a competir en esta etapa decisiva del ciclo, donde la presión y el individualismo empiezan a pesar más que nunca.
“En este mundo si no velás por vos y no ves tu conveniencia... esto es lo que aprendí acá: podés tener amigos y todo eso, pero cuando se trata de competencia y estar ahí, no te podés fiar de nadie realmente”, sentenció de manera tajante. Para cerrar, Jordi recordó la regla máxima del formato que muchos olvidan por el camino: “Al fin y al cabo esto es individual, uno solo gana”.