La buena onda en Calle 7 pasó a la historia y ahora se tiran con todo. Los del rojo saltaron a decir que los del amarillo viven pendientes de ellos, les copian todo y que encima son unos llorones que siempre buscan excusas cuando pierden.
Por su parte, en el amarillo dicen que los del rojo se creen perfectos, pero que también hacen sus trampas cuando pueden.
Pero el verdadero drama explotó con “las ñañalas”. El grupo de amigas se rompió en mil pedazos por culpa de los comentarios y las envidias. Una de las chicas tiró que la quieren ver sola y triste, mientras que otra fue directo al hueso y avisó que la amistad se terminó para siempre: “Ni aunque pasen un millón de cosas vamos a volver a ser amigas”.
Para completar el escándalo, se armó alto lío en la competencia por culpa de Elvio. Los del rojo lo acusaron de jugar sucio y hacer trampa con la campana para perjudicar a su rival. Al final, el juez lo terminó sancionando, pero la pica quedó en el aire y quedó claro que en el programa ya nadie se puede ver las caras.