El ambiente en Calle 7 se volvió completamente hostil luego de que el equipo rojo arremetiera con dureza contra los integrantes del bando amarillo. La polémica estalló por una equivocación en la interpretación de las reglas por parte del equipo amarillo, lo que desató duras descalificaciones dirigidas especialmente hacia Cristofer, a quien acusaron de dárselas de conductor y experto en lectura comprensiva, pero de no ser capaz de guiar de forma correcta a sus compañeros.
La confrontación subió de tono cuando los gladiadores rojos calificaron directamente de incompetentes a sus rivales, señalando que mientras semanas atrás se pasaban criticando a los rojos por no saber interpretar el reglamento, ahora cometieron el mismo error básico. Incluso, uno de los participantes encaró a Cristofer exigiéndole respeto y recordándole que, a pesar de su edad y sus títulos como campeón, debe aprender a tratar a los demás concursantes sin humillaciones.
Por otra parte, la capitanía del equipo rojo denunció públicamente que el equipo amarillo, bajo el liderazgo de competidores como Elvio, está implementando una estrategia de guerra de nervios y juego sucio. Mencionaron provocaciones específicas con el orden de las listas de competencia y empujones fuera de tiempo. La líder del equipo rojo dejó en claro que no va a caer en esas provocaciones y que hará valer su autoridad para proteger a sus compañeros en las próximas pruebas.