Las paredes con humedad esconden una fauna invisible. Con los días lluviosos, proliferan los ácaros y hongos, los principales enemigos de quienes sufren de rinitis. Estos bichos microscópicos se instalan en cortinas, alfombras, sofás y peluches. Como no hay un desinfectante ambiental específico, la clave está en el aspirado frecuente y la ventilación.
El especialista recomienda abrir puertas y ventanas en los momentos de sol. “Lo ideal es ventilar de día y cerrar la casa de noche. El humidificador no siempre ayuda porque puede concentrar más las partículas; el ambiente debe estar seco”, afirmó Núñez.
Una gran alternativa es usar el aire acondicionado en modo “dry” (seco) para retirar la humedad de las habitaciones, además de limpiar sus filtros cada seis meses.
Claves para aliviar la congestión
Lavados nasales: El uso de suero fisiológico ayuda a desinflamar los cornetes y liberar la nariz tapada.
El verdadero rol del abrigo: El frío no enferma por sí solo; los virus entran por las vías respiratorias. El abrigo y los caldos tibios sirven para mantener la temperatura corporal ideal para que las defensas trabajen bien.
Aerosol sobre nebulización: Para los niños pequeños, el aerosol con aerocámara es mucho más efectivo que la nebulización, ya que el medicamento llega al pulmón en segundos.
Finalmente, el médico instó a no automedicar y a saber diferenciar: la alergia inicia de golpe y cede con el antialérgico, mientras que la gripe genera fiebre, dolor muscular y cansancio por varios días.