El cementerio de Lambaré alberga muchas tumbas, a medida que los visitantes recorren el lugar, muchos aseguran haber sentido presencias extrañas o incluso avistamientos de figuras espectrales.
Las historias de ruidos, sombras, luces y susurros que ocurren en el cementerio son solo algunas de las experiencias compartidas por los visitantes y por los propios trabajadores del lugar.
Pedro y Carlos Paredes, sepultureros del cementerio de Lambaré, contaron sus experiencias de diversas manifestaciones, que incluyen la sensación de ser observados y hasta de ser lanzados de cierta altura.
Lida Sánchez, florista del cementerio, contó que en el fondo del camposanto se encuentra “La Rubia”, quien deambula entre las lápidas vestida completamente de blanco, muchas personas la han visto, le hablan pero realmente esa persona no existe.