La medida establece multas, cierres de locales y la advertencia de no renovar licencias de conducir o habilitaciones a los infractores, bajo el argumento de que este tipo de celebraciones son contrarias a las tradiciones culturales y espirituales de la comunidad.
El jefe municipal calificó estos festejos como “fiestas satánicas” que promueven ritos y expresiones musicales que terminan “contaminando” a la juventud.
Según explicó el jefe municipal, la prohibición taxativa se implementó para “cortar por lo sano” luego de que las recomendaciones emitidas en años anteriores no fueran acatadas por la población.
Para velar por el cumplimiento de la norma, la Municipalidad dispondrá patrullajes a cargo de la Policía Municipal de Tránsito y habilitará canales para denuncias ciudadanas, promocionando de forma paralela una “fiesta campestre” junto a asociaciones locales para incentivar el uso de vestimentas tradicionales del pueblo.