Días duros de competencia, tensiones y adrenalina. Antes de los momentos finales, los gladiadores analizaban todo el camino que tuvieron que tomar para llegar hasta allí.
La casa de la independencia era el lugar donde vivían los Martínez Sáenz, y fue el lugar donde unos valientes jóvenes paraguayos se reunían en secreto para planear la revolución en mayo de 1811.