El incidente ocurrió en un edificio ubicado sobre la calle Abogada Serafina Dávalos, en el circuito comercial de Encarnación, cuando los pasajeros bajaban desde el quinto piso. El ascensor se precipitó repentinamente hasta el tercer nivel, donde el sistema de seguridad se activó y evitó que el habitáculo golpeara la planta baja.
Los afectados, identificados como Fernando Candia, Elen Barrios, Dayán Furtado Pichoto y Samir Pecheoto, fueron rescatados por bomberos voluntarios en un estado de gran desesperación. Todos fueron trasladados conscientes al Hospital General de Itapúa, donde se informó que están fuera de peligro, aunque algunos presentaban dificultades para caminar tras el fuerte impacto.
Las autoridades investigan si el desplome fue causado por una falla mecánica o una sobrecarga, dado que el peso de los cuatro ocupantes estaba cerca del límite de 600 kilogramos permitido. Los intervinientes calificaron el suceso como una “desgracia con suerte” debido a que los frenos de emergencia evitaron una tragedia mayor.