La reunión privada dio lugar a dos versiones: una que sostiene un acalorado enfrentamiento con una virtual salida de Alliana y del presidente Santiago Peña del movimiento tras los comicios, y otra que señala un reclamo formal del vicepresidente para contar con autonomía en la conformación de la próxima dupla presidencial.
Durante el encuentro, Alliana manifestó su disconformidad con la postulación de Juan Carlos Baruja por considerar riesgoso iniciar un mandato con una figura impuesta, planteando en su reemplazo al empresario Marcos Riquelme como posible compañero de fórmula. Asimismo, cuestionó la injerencia de integrantes del entorno cercano a Cartes, a quienes acusó de dividir a la dirigencia, y reclamó la libertad de consensuar su equipo electoral.
La crisis interna dio paso al debate sobre posibles reconfiguraciones en la ANR, contemplando escenarios donde Peña postularía a la presidencia del Partido Colorado, mientras que Alliana o Riquelme liderarían la chapa presidencial con respaldo del bloque de gobernadores.