Para demostrar que el talento paraguayo no tiene límites de edad ni de distancia, el pequeño Richard “Yokodor” Benítez pisó por primera vez Asunción y las pantallas de televisión acompañado de su abuela María. Llegados tras más de 5 horas de viaje desde Canindeyú, el niño de 5 años no solo llevó su medalla del Torneo de Integración Infantil 2026 Yasy Cañy, sino también una historia cargada de garra, amor familiar y condiciones de crack.
Como capitán y figura del club Sporting San Juan, Richard viene de consagrarse campeón del Torneo Apertura tras ser clave con dos atajadas fundamentales en la final ganada por 1 a 0. Además de destacar por ser zurdo, una cualidad muy cotizada, el niño entrena a diario en casa con su abuelo. La pasión por el arco corre por sus venas, ya que su abuela María, a quien él llama “mamá”, también cuidaba los tres palos en el fútbol femenino local y hoy lo cría con inmenso cariño.
El talento del pequeño ya llamó la atención de gigantes del puesto. Durante una clínica deportiva, Justo Villar y Diego Barreto le firmaron sus botines, y el propio Villar llegó a afirmar que futbolistas con la inteligencia y el desarrollo de Richard “nacen uno cada 100 niños”. Sin un uniforme de arquero formal por ser demasiado pequeño todavía para los talles estándar, “Yokodor” no le teme a las metas grandes: sueña con conocer a su referente Orlando Gill, vestir la camiseta de la selección paraguaya y ser campeón del mundo.